¿Cuáles son los beneficios de la electrocirugía en dermatología?

¿Sanar las lesiones cutáneas con el uso de corrientes eléctricas? Por futurista que parezca, la electrocirugía tiene un largo historial en el ámbito dermatológico, donde se utiliza para el tratamiento de verrugas, angiomas, acrocordones, lunares benignos y otras proliferaciones cutáneas. Específicamente en dermatología medica quirúrgica Vigo, permite la curación de lesiones malignas como la queratosis actínica.

La electrocirugía puede definirse como una técnica quirúrgica basada en la aplicación controlada de una corriente eléctrica de alta frecuencia para separar, coagular o suprmir ciertos tejidos de la piel. Mientras que otros procedimientos se limitan a eliminar la lesión, los electrocauterios (dispositivos utilizados en electrocirugía) sellan los vasos sanguíneos que rodean la zona, disminuyendo así el sangrado.

Concretando más sus beneficios, la electrocirugía está indicada para pacientes en general por su efecto antiséptico, pues el calor generado por la energía eléctrica elimina las bacterias de la zona, impidiendo que penetren en el torrente sanguíneo y generen infecciones.

Gracias a su alta precisión, esta técnica facilita el trabajo en párpados, líneas de pestañas, comisuras faciales y otras áreas delicadas. Al practicar sus incisiones mediante calor celular, carece de los inconvenientes de los métodos basados en la tracción mecánica.

Permite al dermatólogo actuar estrictamente sobre la lesión indeseada, preservando el tejido sano circundante. Como se ha mencinoado, mantener a raya las hemorragias es una de las ventajas de la electrocirugía. Este procedimiento quirúrgico asegura una coagulación inmediata, por lo que permite mantener a raya el sangrado.

Además, con el uso de electrocauterios para tratar verrugas y otras lesiones cutáneas se acelera el proceso de recuperación. ¿Por qué? Las razones están en la cicatrización rápida y el menor sangrado. Atendiendo a sus resultados estéticos, esta técnica es perfecta para la eliminación de lesiones en el rostro y otras zonas visibles, ya que las cicatrices y otras secuelas físicas brillan por su ausencia.