El turismo wellness o de bienestar es uno de los grandes olvidados en la ría de Vigo, pese a la oferta de actividades y experiencias que alberga. Darse un baño de naturaleza en el monte del Castro, desconectar en las Islas Cíes playas o relajarse en sus spas y centros de talasoterapia está al alcance de todos e invita a redescubrir el significado de la palabra «descanso».
Países como Islandia, Bali, Grecia o Japón son una referencia para esta modalidad turística, basada en la búsqueda de relax y la mejora de la salud del viajero. La geografía española también está en el punto de mira de sus adeptos. Las Rías Baixas de Galicia, y específicamente la viguesa, son el escenario de parajes y establecimientos perfectos para hacer turismo de bienestar.
Los beneficios del agua de mar están fuera de duda, y en esta ría gallega existen no pocas playas y calas donde disfrutarlos. Rodas es sin duda el arenal más famoso, pero también podrían citarse las de Figueiras, Barra, Melide, Fontaiña o Areíña.
El catálogo de spas y balnearios tampoco defrauda en Vigo. Los hay que apuestan por terapias específicas, como el centro Talaso Atlántico de Baiona, líder en tratamientos de talasoterapia, y otros más generales que combinan el alojamiento de alto standing con los jazuzzis y piscinas de hidromasaje, como el Gran Hotel Nagari o el pazo Los Escudos.
Sumergirse completamente en el patrimonio ecológico de esta ría es otra forma de experimentar el wellness. Esta actividad, más conocida como baño de naturaleza, reconoce en el monte del Castro un marco privilegiado por sus impresionantes miradores y caminos.
El «pulmón verde» de la Ciudad Olívica es el hogar de bosques, jardines y estanques por los que pasear lejos del ruido y el estrés urbanos. Cuenta con múltiples áreas de descanso equipadas con mesas y bancos donde relajarse.
